El periodismo que teme y no quiere el poder
La reciente investigación periodística de El Deber sobre el tráfico de tierras, tema descuidado por el gobierno y sus instancias competentes, desnudó uno de esos temas intocables, como ser la inexistencia de un Estado ficticio, el denominado Kailasa, que arrendó más de 60.000 hectáreas a uno de esos pueblos indígenas que fueron usados por el poder político, pero que viven en la miseria, abandono y dolor.
El Deber difundió la investigación y recién el Gobierno se enteró de la situación, al extremo que el Viceministro de Tierras dijo que se enteró por las redes sociales. Vaya impostura de la autoridad, que al parecer no sale de su escritorio y el INRA mantuvo un silencio sospechoso sobre la denuncia.
He ahí la importancia y la enorme necesidad de que en Bolivia debe fortalecerse el periodismo de investigación, nivel superior que tiene sus costos, riesgos y peligros, pero cualifica la información, nos hace protagonistas de los sucesos y........
