menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El narcoterrorismo y la sobresimplificación del problema

15 0
previous day

Los asuntos de seguridad no deberían ser ideologizados, a riesgo de perder objetividad sobre el terreno en que se opera.

El terrorismo moderno, según el experto estadounidense David Rapoport, ha evolucionado desde finales del siglo XIX con motivaciones ideológicas, nacionalistas y religiosas. Además, adoptó los métodos de guerra industrializados de las guerras mundiales e interestatales, de acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

El fenómeno se caracteriza, particularmente, por el uso sistemático de la violencia con fines políticos.

Tal caracterización guió la estrategia internacional antiterrorista, bajo la cual Al Qaeda e ISIS fueron declarados objetivos militares legítimos. Finalmente, una campaña militar sostenida —sumada al rechazo de la población local a las prácticas extremas de los yihadistas— logró arrebatar a ISIS las ciudades y pozos petroleros que controlaba en Siria e Irak, y diezmó a la cúpula de Al Qaeda.

En contraste, el narcotráfico —cadena global de comercio ilegal de estupefacientes—, aunque exhibe también una violencia extrema, posee una naturaleza intrínseca diferente. Su motor, según el artículo 2 de la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional, es el ánimo de lucro.

Los cárteles del narcotráfico son gigantescas corporaciones multinacionales ilegales que se guían por las leyes de la oferta y la demanda, operan en gobiernos de izquierda y de derecha, y no tienen adeptos ideológicamente fanatizados, sino clientes —unos 331 millones de clientes en el mundo, según el último informe de la UNODC—.

Al reasumir la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump reactivó el concepto que fusiona el narcotráfico con el terrorismo, y esta........

© El Deber