Gobierno de los ciudadanos: el tratamiento que Bolivia necesita
Bolivia no enfrenta únicamente una crisis económica o política. En realidad, atraviesa una crisis más profunda: la ruptura entre el Estado y la sociedad. El síntoma es evidente y cotidiano: más poder concentrado, más normas y discursos, pero menos resultados concretos para la gente común.
Durante años se sostuvo que un Estado grande y centralizado resolvería nuestras desigualdades. Sin embargo, la experiencia demuestra lo contrario. Un Estado que intenta controlarlo todo termina siendo ineficiente, lento y distante. Cuando el poder se concentra, la libertad se reduce; cuando las decisiones se toman lejos del ciudadano, la democracia se debilita.
Hoy el ciudadano boliviano vota, pero no decide. Trabaja, pero no progresa. Cumple sus obligaciones, pero rara vez es escuchado. Estas no son percepciones aisladas, sino señales claras de que el sistema político no está funcionando como debería. El problema no es la ausencia de leyes o instituciones formales, sino un diseño........
