El desafío de actuar con responsabilidad y coraje
Bolivia llegó al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional después de agotar durante años los márgenes para postergar sus desequilibrios. La escasez de dólares, la inflación, el déficit fiscal, el deterioro de las reservas y las dificultades para importar combustibles dejaron de ser indicadores abstractos: se convirtieron en filas, pérdida de poder adquisitivo, menor producción e incertidumbre. En ese escenario, el programa por $us 1.900 millones y 36 meses representa una oportunidad para recuperar estabilidad, pero también abre una etapa de ajustes complejos.
Los recursos del FMI no financiarán la subvención a los combustibles ni cubrirán indiscriminadamente el gasto estatal. Su finalidad básica es contribuir a estabilizar la economía, fortalecer las reservas y sostener la capacidad externa del país mientras se corrigen los desequilibrios fiscales y monetarios. Ese respaldo también puede ayudar a recuperar credibilidad ante otros organismos, acreedores e inversionistas.
El memorando compromete al Gobierno a reducir el déficit, detener el financiamiento del Banco Central al........
