Hubiera cumplido 90
Mario Vargas Llosa hubiera cumplido 90 años hoy, sábado 28 de marzo, día en el que escribo esta columna. Se han venido haciendo varios reconocimientos a su obra y pensamiento político estos días y a mí me gustaría hacer lo propio en este artículo. Mario Vargas Llosa ha sido después de todo, y desde muy temprano, uno de mis más grandes referentes intelectuales.
Primero fue el mayor héroe literario de mi juventud. No había libros que no devorará con más ansias que los que salían de su pluma. Su capacidad de contar historias latinoamericanas, pero a la vez universales, dejando retazos autobiográficos a cada paso y construyendo personajes entrañables hacían que leerlo fuera casi una necesidad diaria. Era muy común sorprenderme tratando de llegar rápido a casa después del colegio o la universidad para poder seguir el relato ya empezado. La Ciudad y los Perros, La Casa Verde, Pantaleón y las Visitadoras, Lituma en los Andes o Los Cuadernos de Don Rigoberto tienen un lugar de privilegio en mi historia adolescente y juvenil en La Paz.
Después, por supuesto, se convirtió en un referente de ideas políticas y me cautivó su compromiso con las ideas de la libertad y su rechazo militante a toda forma de autoritarismo. Aquél que en su propia juventud había abrazado el misticismo de la izquierda revolucionaria hizo un mea culpa, giró 180 grados y condenó valientemente sus propias ideas. Esto no es fácil de hacer para nadie y mucho menos para un escritor ya consagrado que había hecho público su apoyo a la revolución cubana. Vargas Llosa tuvo la honestidad intelectual y la valentía que a muchos les faltó. Aunque ya en........
