Epstein: la podredumbre VIP
En 2019, Jeffrey Epstein se ahorcó en una cárcel de Manhattan. Catorce años después de las primeras investigaciones sobre sus crímenes de pedofilia, puso fin a su vida mientras esperaba un juicio por prostitución y tráfico sexual de menores. Pero su muerte no cerró la investigación sobre la red internacional de explotación sexual que creó, cuyas víctimas —más de 1000 niñas vulnerables, algunas de sólo 14 años—, fueron reclutadas y abusadas en varios países bajo pretexto de brindarles apoyo para sus carreras o ayudarlas a ganar un dinero extra trabajando como “masajistas”.
El prontuario de este proxeneta millonario supera por lejos a los lobos de Wall Street ¿Cómo llegó a tanto? Hijo de un modesto jardinero municipal, fue un chico bueno para las matemáticas que no terminó estudios universitarios, pero que logró de igual modo trabajar como profesor en un exclusivo colegio neoyorquino. La recomendación de un apoderado lo ayudó a saltar a Wall Street, donde mintió sobre su currículum a fin de poder gestionar el patrimonio de ultrarricos. En poco tiempo amasó gran fortuna y propiedades palaciegas, incluyendo una mansión de siete pisos en el Upper East Side y una isla caribeña, centro neurálgico de sus crímenes. Su habilidad para moverse como un aristócrata........
