Maldito algoritmo
Cada vez que abro Instagram para distraerme cinco minutos, salgo convencida de que estoy a punto de convertirme en una ruina biológica.
El camino fue inteligente, no violento. Al principio era una receta “por si te sientes inflada”, después unos videos de estiramientos para la espalda o una mujer radiante hablando de “escuchar al cuerpo” y la importancia de comer más brócoli y menos papas fritas. Todo muy razonable. Incluso amable. Pero después vinieron las otras: el pilates de pared, el asian pilates con mujeres que dicen tener 70 cuando parecen de 25, todo gracias a siete minutos de ejercicios diarios. Y ¡boom!: la explosión de la perimenopausia. Un concepto que ni siquiera sabía que existía y que ahora tengo más que diagnosticado por mi celular: estás de mal genio, desconcentrada, te cuesta dormir, engordas más rápido… y así, una lista infinita de dolencias que no sabía que tenía y ahora, aparentemente, las........
