Un poco de humanidad
Tengo la infinita suerte de ser padre. Creo que no hay nada igual a eso, daría todo por mis hijos, y ser papá me llena de un orgullo que no necesito explicarle a nadie. Creo en la vida y soy contrario al aborto, no creo en él como solución, pero respeto a quienes piensan distinto y defiendo la libertad de elegir.También creo que una convicción personal, por profunda que sea, no me autoriza a fabricar sufrimiento ajeno para sentirme coherente con ella.
Por lo mismo, jamás se me ocurriría someter a una mujer a la obligación de escuchar los latidos del hijo o hija que está por nacer para recién entonces permitirle decidir. Ese tránsito de la fe privada a la crueldad legislada es exactamente lo que un grupo de parlamentarios intenta normalizar, y merece algo más que indignación de un día, merece ser entendido en su mecánica.
Cardenal Chomali: “En vez de mostrarle el........
