Dorothy Pérez, la persona del año
Chile no necesitaba una épica. Necesitaba algo más simple y, por lo mismo, más escaso. Necesitaba a alguien que hiciera su trabajo. Dorothy Pérez apareció justo cuando el país ya se había resignado a una coreografía conocida y agotadora. Cada vez que surgía un problema serio, estructural, profundo, la política reaccionaba con el mismo reflejo condicionado. Crear una comisión. Convocar una mesa de diálogo. Nombrar un consejo asesor de expertos. Reunir a los notables. Redactar un informe que nadie leería. Y, si todo eso fallaba, anunciar una nueva ley, una nueva subsecretaría o derechamente un nuevo ministerio, aunque el anterior aún no supiera muy bien para qué existía.
Durante años nos dijeron que no se podía hacer más. Que faltaban herramientas. Que la ley era insuficiente. Que no había recursos. Que el Estado estaba atado de manos. Que fiscalizar con rigor era inviable. Que controlar el uso de los recursos públicos era complejo. Que exigir responsabilidades era políticamente inconveniente. Que había que entender los contextos. Que no era el momento. Que había que esperar.
Pérez llegó y dejó esa coartada en ruinas.
Con las mismas leyes. Con los mismos recursos. Con los mismos funcionarios. Con el mismo aparato estatal que estuvo siempre ahí, pero que........





















Toi Staff
Sabine Sterk
Gideon Levy
Waka Ikeda
Tarik Cyril Amar
Mark Travers Ph.d
Grant Arthur Gochin