El Chiru Chiru y la carrera que Bolivia no ve
¿Está Bolivia preparada o volverá a perder el tren? Mientras en Bolivia el debate energético sigue girando en torno al gas, el resto del mundo ya está compitiendo por otro recurso mucho más estratégico: la electricidad. No cualquier electricidad. Se trata de energía abundante, barata y confiable, capaz de alimentar la revolución tecnológica más importante desde la Revolución Industrial: la inteligencia artificial (IA).
La historia económica demuestra que las grandes potencias nunca surgieron por casualidad. Gran Bretaña dominó el siglo XIX gracias al carbón. Estados Unidos construyó su liderazgo sobre el petróleo y la hidroelectricidad. Hoy, la nueva fuente de poder es la electricidad que alimenta centros de datos, supercomputadoras y sistemas de inteligencia artificial.
La mayoría de las personas asocia la IA con programas como ChatGPT. Sin embargo, detrás de cada respuesta existe una gigantesca infraestructura informática que consume cantidades colosales de energía. El verdadero cuello de botella ya no son únicamente los microchips más sofisticados, sino la electricidad necesaria para hacerlos funcionar. La editora de inversiones para Asia del Financial Times, June Yoon, resume esta transformación con una frase que debería llamar la........
