David Sánchez, brumas, suposiciones y chirimoyas
Con la mejor buena fe cualquier biógrafo ocasional de David Sánchez Pérez-Castejón tendrá graves dificultades para detectar y establecer hechos exactos e incontrovertibles, hasta el punto de que lo único que parece indiscutible es su fecha de nacimiento y ser hermano de Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno y secretario general del PSOE.
Por supuesto no existen datos sobre su infancia y juventud, casi como al presidente, que al parecer llegó a la vida terrenal como uno de los chicos que revoloteaban alrededor de Pepe Blanco en su época de secretario de Organización del PSOE. Pedro Sánchez publica cartas proclamándose enamorado de su esposa Begoña, nos recomienda libros y discos por Tik-Tok y nos comenta los deportes que practica con fruición, pero jamás habla de su infancia, de sus padres o de su familia. Está en su derecho, pero tanta contención despide un leve perfume de inconsistencia.
Lo más probable es que al presidente no le guste contar absolutamente nada de su vida privada por carácter, pero también porque exponerse es fragilizarse. El adversario –no se diga el enemigo– lo único que debe saber de tí es que tú eres el que manda.
Con David Sánchez ocurre lo mismo. Su pasado es más neblinoso que el estrecho de Baring en pleno invierno. Es conocido........
