Trump es un político del montón
Seguramente lo hemos estado enfocando mal, tanto sus seguidores como sus detractores. Sus formas (o, mejor dicho, su falta de ellas) han estado eclipsando todo lo demás. Nos hemos empeñado en retratar a Donald Trump por todo lo que tenía de extravagante y de anomalía del sistema. Y es mucho, es verdad. Hartos estamos de recordarlo. A los titulares siempre va lo que sorprende, lo que escandaliza. Lo mismo si amenaza a los groenlandeses que a los inmigrantes que al Papa de Roma. Trump hace muchas cosas que no había hecho nadie antes. Pero está haciendo otra viejísima, tan vieja como la política misma.
Una pista: no han bajado los precios de los alimentos y la gasolina está disparada; tampoco ha publicado los archivos completos de Epstein, como prometió; las deportaciones masivas, en vez de disminuir la delincuencia, como aseguraba en campaña, están aterrorizando barrios de gente trabajadora que no se atreve a llevar a sus hijos al cole por si los detienen; y, para colmo,........
