Esas dos cosas que cayeron por el balcón con una madre que sufría
Una mujer saltó con sus dos hijos, gemelos de tres años, desde un décimo piso. Ella está muerta, los pequeños no. Se hace un nudo en el estómago al leer la noticia, pero te tranquilizan: “Fuentes de la investigación descartan un episodio de violencia de género y apuntan a un suicidio de la mujer”.
La circunstancia debe ser extremadamente relevante para que la destaquen en las entradillas en medios tan distintos como El Mundo, elDiario.es o La Ser o la usen para cerrar un reportaje extenso de El País.
En el intento de comprender lo que hubiera sido fácil de explicar en caso de hacerlo un hombre con sus hijos, el reportaje de El País utiliza comentarios de los vecinos. Los manuales de deontología insisten desde 2004 en que no se debe jamás hablar con los vecinos de un crimen machista, pues no es relevante lo que digan. Pero, al descartarse aquí la violencia de género, vuelve a ser interesante preguntar.
Cuentan que la mujer se había mudado hace poco, que era normal aunque solitaria, que no había padre y que los dos niños........
