Ser un altavoz de Trump en España favorece a Sánchez
Los españoles no estamos en guerra. Tampoco se nos ha pedido que participemos en ella. Sin embargo, sucede tantas veces que a la guerra no se va, sino que te llevan. La fragata de la Armada Cristóbal Colón ya navega rumbo a Chipre. Y no lo hace en misión humanitaria, sino con el encargo específico de defender a los chipriotas, que son quienes han pedido ayuda. Esto significa que, llegado el caso, la Cristóbal Colón podría y debería utilizar la fuerza en caso de resultar necesaria para el cumplimiento de su misión.
El "No a la guerra" sirve en actos de partido y en campaña electoral. Pero un conflicto de la magnitud del presente obliga a bañarse a diario en un mar de complejidad. Sólo que son malos tiempos para quienes intentan practicarla. Se ha visto claramente con la ministra de Defensa, Margarita Robles, que probablemente entendía que su conversación apaciguadora con el embajador norteamericano en España se mantendría dentro de los límites de la reserva que fija la diplomacia. Pero con la administración Trump las reglas han desaparecido.
La fragata Cristóbal Colón y la ministra de Defensa ejemplifican lo........
