El vodevil presupuestario
Pistoletazo de salida, el enésimo, de unos presupuestos imposibles. Se repite la historia, sin necesidad de cambiar de actores. La misma película durante toda la legislatura. Hoy el Gobierno aprobará el techo de gasto y la senda de déficit tras el trágala, como marca la tradición, que ayer se impuso a las comunidades autónomas en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. El Congreso no avalará, salvo mayúscula sorpresa, estos objetivos. Ni en el primero, ni en el segundo pleno extraordinario que se celebrarán el 14 y el 23 de este mes. Aunque la teatralización vaya a alargarse hasta avanzado otoño, las apuestas dicen claramente que el destino del futuro proyecto de presupuestos generales del 2027 que el Gobierno dice querer aprobar no es otro que la papelera.
Viviremos hasta entonces un nuevo capítulo de presiones para torcer la posición política de quienes supuestamente son la única voluntad que es necesario quebrar para que las cuentas puedan aprobarse: los junteros. Ayer mismo, el ministro Arcadi España abrió la puerta a introducir cambios en el reparto de la capacidad de déficit de las comunidades autónomas incorporando el concepto de “asimetría entre CCAA”. Una idea que ya hizo realidad Cristóbal Montoro en el peor momento de la crisis económica, cuando algunas autonomías no estaban en disposición de atender siquiera los gastos corrientes.
En las circunstancias actuales, el único sentido que tiene la propuesta de España es dorar la píldora a ERC, que insiste en que Catalunya necesita más margen de déficit. Una exigencia que serviría para presionar a Junts, si se hiciese efectiva. De momento, España ha añadido que la propuesta sería factible en el caso de........
