Turismo socialmente sostenible
Durante décadas, el mundo ha vivido uno de los procesos de integración económica, financiera y de flujos migratorios sin precedentes en la historia. Hablamos mucho de los perjudicados de la globalización por el comercio y el efecto China y de los flujos migratorios, pero poco de las decisiones microeconómicas que las familias y las empresas tomamos y que provocan esos efectos macroeconómicos.
El turismo es uno de ellos. En el año 2000 hubo 680 millones de turistas en el mundo y en 2025, 1.520 millones. Escribo este artículo desde Roma, donde he pasado estas vacaciones de Semana Santa y donde me surgió esta reflexión, ya que las tendencias que voy a analizar son globales y no son achacables a gobiernos ni políticas públicas de un país concreto. En el verano de 1998 estuve en EEUU estudiando y ya percibí estas tendencias. Viví en Boston y visité Nueva York, Washington y Montreal.
Yo era muy joven y me extrañó que todos los camareros fueran inmigrantes, la mayoría latinoamericanos. Hoy hay casi 70 millones de latinos en EEUU, el 20% de la población total de EEUU, y el español y su cultura forman parte ya de la americana. El secretario de Estado, Marco Rubio, es de origen cubano, fue candidato republicano a la presidencia y ha hablado en español en la Casa Blanca, en un acto con líderes latinos con Donald Trump delante. En España, el fenómeno comenzó en el año 2000 y, sumando los inmigrantes y los hijos de al menos un inmigrante, ya son 11,5 millones de personas, el 23% de la población.
En Italia, la población inmigrante son unos 9 millones, incluyendo los de segunda generación, un 15% del total, y supuestamente el problema es menor. Pero recientemente........
