El impacto de la inteligencia artificial en el empleo
La crisis energética provocada por la guerra del Golfo está enmascarando otra revolución que va a toda velocidad y que irá más rápida aún en los próximos años. Todas las grandes empresas tecnológicas en EEUU llevan desde el pasado verano anunciando despidos masivos por la introducción de inteligencia artificial. Goldman Sachs ha estimado que en el último año se han destruido unos 25.000 empleos mensuales por esta causa en EEUU y que en el próximo año la destrucción será de unos 45.000 empleos cada mes. En España, la multinacional Capgemini ha anunciado ya un ERE de 2.700 trabajadores, el 7% de su plantilla.
Los primeros algoritmos de inteligencia artificial se desarrollaron en las universidades americanas hace 70 años. Luego llegó la revolución de las telecomunicaciones y de los microchips para abaratar significativamente el coste de almacenar y procesar datos. La misma capacidad que tiene hoy una videoconsola costaba hace 30 años 70.000 euros el almacenaje de datos y necesitabas un edificio para poner armarios enteros y otros 70.000 euros anuales para acceder a la nube. Hoy la consola vale 800 euros y cabe en una mochila, y un terabyte de datos en la nube, unos 100 euros al año.
A eso súmale la llegada del teléfono inteligente. El primer iPhone lo presentó Steve Jobs en 2007, y la revolución del internet de las cosas que ha sensorizado buena parte de la actividad económica y genera exabytes de datos por segundo. Y si mezclas esto en la coctelera, se ha vuelto a cumplir la ley de Moore, la reducción del coste de la tecnología aumenta exponencialmente su demanda. Es una versión moderna de los precios relativos que desarrollaron en mi universidad de Alcalá, la primera escuela escolástica de economía moderna, hace 500 años, pero ahora estamos ante una de las grandes disrupciones tecnológicas de la historia de la humanidad.
En un modelo teórico, el desarrollo tecnológico desplaza la curva de oferta y con cada trabajador, la empresa produce más. Eso aumenta la producción y baja los precios y en la distribución primera, aumenta la rentabilidad del capital y, si hay regulaciones del mercado de trabajo e instituciones de negociación colectiva, acaba aumentando los salarios y reduciendo las........
