Sánchez y la segunda gran 'conspiranoia' de la democracia
Dos autos judiciales han normalizado la opinión de que Pedro Sánchez ha entrado en una fase de autocombustión.
En el dictado por el juez José Luis Calama, el 19 de mayo, la coartada ética y la referencia histórica del actual PSOE, Rodríguez Zapatero, un íntimo colaborador del presidente del Gobierno se ha derrumbado. Es cierto, al menos en parte, que una investigación criminal conlleva, antes de una sentencia, una pena reputacional (‘desnudez’) que en el caso del exsecretario general del PSOE hace insufribles las fotografías, sea cual fuere su valor y procedencia del joyero localizado por la policía en su despacho personal.
En el dictado por el juez Santiago Pedraz, el 26 de mayo, se dan los contenidos suficientes para que pueda suponerse con fundamento que Pedro Sánchez será llamado, antes o después, a testificar en la causa de las ‘cloacas’ organizadas, al parecer, por Santos Cerdán, como con detalle cuenta aquí José María Olmo. Los motivos por los que se baraja el llamamiento judicial al presidente los explica también aquí Beatriz Parera.
El margen se le ha estrechado dramáticamente a Sánchez con estas resoluciones cuando su capacidad de movimiento ya venía muy mermada por otros casos que le afectan personalmente (su mujer y su hermano) y como secretario general del PSOE y jefe del Gobierno.........
