La esposa del presidente y la mala memoria nacional
Antes, mucho antes de que un juez de instrucción hubiera imputado a la mujer del presidente del Gobierno por cuatro delitos (apropiación indebida, tráfico de influencias, malversación de fondos y corrupción en los negocios), en España otro magistrado procesó, y la Audiencia de Palma, primero y el Supremo, después, juzgaron en primera instancia y en casación, respectivamente, al que fuera yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, y sentaron en el banquillo a su esposa, la hija del monarca reinante e infanta de España, Cristina de Borbón y Grecia. Aquel episodio se dilató desde 2010 hasta 2018. Urdangarin fue condenado a 5 años y 10 meses de prisión por prevaricación, fraude a la Administración Pública, tráfico de influencias y dos delitos contra la Hacienda Pública. La infanta, absuelta del cargo de cooperadora necesaria, fue sancionada con una multa de 265.000 euros que el Supremo rebajó a 136.950 en la sentencia de casación.
Como es sabido, Urdangarin ha cumplido ya su condena, la infanta fue considerada partícipe a título lucrativo de los manejos de su marido, la pareja se ha divorciado y de todos esos hechos -el llamado caso Nóos- trae causa (con otros acontecimientos) la abdicación de Juan Carlos I (junio de 2014). Aquel proceso penal desató las que se consideraron responsabilidades políticas del jefe del Estado que luego se incrementaron con conductas personales que, entre 2020 y 2022 fueron investigadas por el ministerio fiscal y finalmente archivadas. Su responsabilidad, se dijo, era in vigilando a los miembros de........
