El 'estorbo encarnizado' de las izquierdas y el regreso del Partido Comunista de España
En el libro de reciente publicación, Mi muy querido amigo Azaña, se recogen y comentan varias cartas, todas muy singulares, remitidas por distintas personalidades a Manuel Azaña, presidente de la II República y, antes, de su Gobierno. Una de ellas, quizás la más significativa y actual, es la que le envió Indalecio Prieto desde París el 26 de abril de 1935. El socialista trató de persuadir a Azaña sobre las bondades de una coalición electoral de todas las izquierdas para derrotar a la derecha de la CEDA y del Partido Radical. Prieto, comprometido en la revolución de 1934, redactó desde su refugio francés reflexiones que cobran vigencia en la España de hoy.
El socialista apunta al republicano que no cree que "los comunistas, por lo que son y por lo que representan, constituyan una dificultad muy considerable en la coalición", aunque reconoce que "la resta es siempre en las contiendas electorales mucho mayor que la suma cuando se trata de agrupaciones colindantes, porque al dividirse, y siendo siempre grande el encono entre los afines, se estorban encarnizadamente". No obstante, el ovetense recriado en Bilbao reconoce que no es partidario de que la "coalición abarcara a los comunistas", pero dadas las circunstancias supone que es mejor incorporarlos al que sería en enero de 1936 el Frente Popular. Luego el PCE se hizo hegemónico en la oposición al régimen dictatorial de Franco fagocitando al PSOE que llegó exhausto, con Rodolfo Llopis, a su refundación por González en Suresnes (1974).
Estamos ahora en una coyuntura que evoca a aquel frente populismo de ingrato recuerdo.........
