Los 423 imputados del sanchismo en esta legislatura
La desdichada legislatura iniciada en 2023 entra ya en su fase agónica. Tras la pausa veraniega (si es que el verano concede alguna pausa), comenzará la campaña electoral más tóxica que ha vivido España desde 1936. Salvando las diferencias del contexto histórico, de nuevo el frente popular contra el frente nacional y el 90% de los ciudadanos votando contra alguien o dejando de votar contra algo. Serán tantos meses amargos, y tan pestilentes, como Sánchez quiera hacernos soportar.
A falta de algo útil que hacer, hemos dedicado íntegramente los tres últimos años a la bronca judicial. La gran mayoría de las noticias, las maniobras, las conspiraciones y los discursos han girado sobre asuntos de derecho penal y procesal, incluidas las ocho campañas electorales (una europea y siete autonómicas) del período.
No han existido acción de Gobierno ni estrategia de oposición que merezcan recordarse y el Parlamento ha sido un gallinero rigurosamente inservible, salvo como escenario para arrojarse a la cara autos judiciales, procesos y sentencias salpimentados de injurias. Desconocemos a la inmensa mayoría de los parlamentarios, pero es cuantiosa la relación de jueces, fiscales y leguleyos de toda clase y condición que se han hecho famosos.
Por no hablar del variadísimo club de la golfería. Ábalos ya era célebre como capataz del sanchismo, adalid de la lucha contra la corrupción y paladín de la abolición del puterío (socialista a fuer de feminista, se declaró el tipo). Pero los Koldo, Cerdán, Aldama, Leire Díez, García Ortiz, González Amador, Begoña Gómez, David Sánchez, Mercedes González, Jessica, la Carlota "que-se-enrolla-que-te-cagas", Tito Berni, Barrabés, Vicente Fernández, Paco Salazar y demás son mucho más conocidos que la mayor parte de los miembros del Gobierno. 423 personas imputadas por corrupción en tres años es una marca difícil de superar. Pronto serán más de 500.
Los tribunales de justicia han sido el único........
