Castilla y León, el tercer bloqueo de Vox: el gobierno de la minoría en España
No es preciso esperar el recuento de los votos en Castilla y León para anticipar su resultado político. La derecha dará una soberana paliza a la izquierda y Vox, tercer partido con apenas un quinto de los votos, tendrá la potestad de decidir si permite que se forme un Gobierno presidido por el PP o provoca el bloqueo del Parlamento durante meses, hasta que a Santiago Abascal le dé la gana levantar el veto o forzar la repetición de las elecciones.
La situación será idéntica a la que ya se vive en Extremadura y Aragón y a la que podría darse en Andalucía si el PP no mantuviera allí su mayoría absoluta. Idéntica a la que se dará en la mayoría de las comunidades autónomas cuando les toque votar e idéntica a la que todas las encuestas respetables anuncian para las próximas elecciones generales. La formación de gobiernos en España está sometida a la conveniencia de un partido socialmente minoritario y políticamente extremista, y no es la primera vez que esto sucede: viene siendo costumbre en ambos lados de la trinchera desde hace una década.
La sociedad española sigue siendo tendencialmente bipartidista, puesto que los dos grandes partidos, PP y PSOE, reciben el apoyo de dos de cada tres votantes. Pero al reventarse cualquier vía de entendimiento en el espacio central, hemos pasado de una democracia de partidos a una de bloques.
Ninguna de las dos fuerzas principales es capaz de concitar por sí misma una mayoría que le permita gobernar autónomamente; y, habiendo decidido no entenderse entre sí en absolutamente nada, ambas quedan atrapadas en un bloque en el que entregan a fuerzas menores de vocación destituyente la posibilidad de gobernar y la capacidad de dictar el contenido de sus políticas. Son el PP y el PSOE quienes se han colocado a sí mismos sendos cordones sanitarios.
En el período iniciado en 2023 se ha roto el empate entre........
