menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Los 'maternales faldones' que amparan la corrupción

7 0
24.05.2026

Era Wenceslao Fernández Flórez, uno de los cronistas más lúcidos y mordaces que ha dado este país, quien habló de la corrupción como parte de la industria nacional. Una industria, decía el escritor gallego durante el primer tercio del siglo XX —sus Acotaciones de un oyente forman parte del mejor periodismo literario—, agarrada a los “maternales faldones” de las casacas de los ministros. “Se cría débil, raquítica, caprichosa y llorona”, sostenía con un humor corrosivo e inteligente del que hoy la prensa española está huérfana.

Aquella, hay que recordar, era una España de rentistas construida en torno al sistema caciquil y clientelar propio de la Restauración, pero perpetuada en el tiempo —no hay mayor corrupción que padecer dos dictaduras durante la mitad del siglo XX— a través de diversas fórmulas más sutiles, aunque, igualmente, corruptas. Puertas giratorias, caciquismo, clientelismo, cabildeo, tráfico de influencias, captura del regulador o, simplemente, compadreo son hoy expresiones corrientes, casi populares. En parte, como en los tiempos en los que escribía Fernández Florez, debido a la existencia de un Estado débil incapaz de dotarse de instrumentos eficaces para combatir lo que el profesor Prados de la Escosura, uno de los historiadores económicos con más proyección en el mundo de la academia, ha denominado ‘amiguismo’.

El amiguismo, como se sabe, es una versión light de lo que en un lenguaje coloquial llamaríamos corrupción. Se trata de un concepto jurídicamente confuso que se encuentra a medio camino entre el tráfico de influencias y la solidaridad mal entendida entre particulares, lo que le hace ser especialmente atractivo para burlar o pervertir las normas. La mecánica es muy sencilla: un amigo bien colocado puede adelantar un expediente administrativo, avisar con carácter previo de un concurso todavía sin publicar, conceder una subvención sin tener derecho a ella o influir de forma determinante sobre una adjudicación que genere futuros monopolios. Si además suministra información privilegiada, miel sobre hojuelas.

Existe, sin embargo,........

© El Confidencial