El invisible traje espacial del emperador
La salida a bolsa de SpaceX ha sido, sin duda, una de las más esperadas de los últimos tiempos. Sin embargo, calcular el valor de la compañía con un nivel de fiabilidad mínimo es poco menos que imposible. El éxito, tanto a corto como a largo plazo, depende de las expectativas.
Para gestionar estas expectativas, de un tiempo a esta parte, los sastres —las consultoras, los bancos de inversión y el propio Musk— han venido tejiendo un traje de hilo invisible. Y han convencido al público en general de que el emperador no está desnudo.
Algunas costuras están más o menos bien hiladas. La IA va a cambiar la forma en que trabajamos actualmente y a reconfigurar algunos sectores. Sin embargo, incluso aquí cabe preguntarse cuál será el efecto real y si alguien es capaz de predecirlo. Cambios de magnitud similar (como internet o el teletrabajo durante el Covid) finalmente han tenido un efecto relativo (no total) en la forma en que trabajamos (sigue habiendo oficinas bancarias, se siguen poniendo ladrillos y la gente sigue yendo a trabajar, incluso en Google). Por último, está por ver cuál será el papel de SpaceX en esta revolución de la IA, ya que........
