Malditas cifras: la alerta humanista del Papa Prevost
Se fue el Papa y dejó huella. El ser humano como "prioridad nacional". E internacional. Ojalá cunda, ahora que los migrantes empiezan a ser vistos en Europa como apestados. Véanse los reglamentados planes de deportación a terceros países o lo que está ocurriendo en Irlanda del Norte.
Me inspira su arropamiento a los migrantes que van donde los lleva el hambre y los sueños. Me quedo con el clarinazo de Prevost en Tenerife: "Los migrantes no son cifras, sino personas con sueños". Aparece en la portada de un diario, pero me permito tunearlo sin ánimo de molestar: "Las personas no son cifras".
Malditas cifras, que parecen frías e inanimadas. Pero si excluimos la medición de distancias, la fecha de nacimiento o el inapelable coste de las cosas a precio de mercado, dejan de ser neutrales y se convierten en herramientas del poder........
