Gobierno, Tribunal Supremo y los presuntos españoles
Escandaloso el camuflaje jurídico del braceo por la pervivencia en el poder. Y escandaloso el ataque de contrariedad que el frenazo del Tribunal Supremo al engorde del censo de votantes causa en las filas del Gobierno. Se confirma su mala conciencia. ¿O alguien se cree que el disgusto viene del padecimiento por insuperable amor a la democracia?
El Gobierno pretendía mejorar su facturación en las urnas por ampliación del CERA (votantes residentes en el extranjero) y su encaje en las circunscripciones electorales. Para tapar el truco se encomendó al derecho de sufragio que la Constitución reconoce a todos los españoles, como si nacionalidad y derecho a voto fueran indisociables. Creyeron que bastaría alejar la controversia de un procedimiento que no distingue entre españoles por "imperativo legal" (apartado rebautizado como "ley de nietos" en la Ley de Memoria Democrática) y españoles "por presunción" (instrucción del Ministerio de Justicia que abarata el trámite).
A instancia de parte, apareció entonces........
