La crisis de Ceuta es una crisis europea y no solo española
Después de que unas 72.000 personas, en su mayoría marroquíes, llegaran a Ceuta, principalmente nadando o vadeando, Madrid las devolvió a casi todas en el plazo de una semana. El asunto parece estar zanjado, o al menos eso es lo que Europa quiere creer. Pero no es así.
Ceuta sigue siendo un problema no solo para las autoridades españolas, sino para Europa en su conjunto. Y lo es por dos razones. En primer lugar, Ceuta ha puesto de manifiesto la profunda desconfianza entre los jefes de Estado y de Gobierno europeos, especialmente entre aquellos con diferentes ideologías políticas. Por otro lado, la Unión Europea no parece comprender del todo lo que realmente estaba en juego: no se trataba de una crisis migratoria, sino de un ataque a la integridad territorial de Europa.
Otra posibilidad, aunque bastante improbable, es que los Estados miembros de la UE reconocieran que en realidad no se trataba de una crisis migratoria, pero tuvieran demasiado miedo de admitirlo, ya que supuestamente carecían de los instrumentos necesarios para resolver el problema.
La reunión extraordinaria de ministros del Interior sobre la crisis de Ceuta, celebrada recientemente, solo cambió una cosa: los 22 Estados miembros que antes habían criticado duramente —y quizás con........
