Sin noticias de Franco: el humor de Wenceslao Fernández Flórez
¿Hay un humor de alguna parte? Se habla del humor inglés y del humor gallego y también de un humor particular en Albacete. Mucho afinamos. ¿Por qué no es famoso el humor de Segovia, cuando se trata del más elevado y artístico de todos? Sobre humor inglés pasado por La Coruña trata buena parte de la obra de Wenceslao Fernández Flórez, que vuelve a las librerías en tapa dura y brevedad agradecida de la mano de Siruela, con window.ECCO.emit('EC:import:ec-ecommerce-body-tag'); Los trabajos del detective Ring.
Nuestro autor ganó la inmortalidad gracias a que nadie leyó su novela, sino que hicieron con ella una película: window.ECCO.emit('EC:import:ec-ecommerce-body-tag'); El bosque animado (José Luis Cuerda, 1987). Es ese hito del cine español el que mantiene latente, latino y letal a Wenceslao en los manuales de literatura. O sea, sigue sin leerlo nadie, pero al menos se lo tienen que estudiar los niños. El bosque animado (1943) nos daba a un Fernández Flórez colombiano, porque en Galicia también hacen magia y fabulaciones con gente que vuela, y por ahí se enganchaba nuestro autor a la posteridad, como precursor no autorizado del boom de García Márquez. Gracias a esta pirueta, los académicos lo rescataron del fascismo, que es donde podía haberse quedado.
Porque hay también un Wenceslao de casas vacías donde las que sufren no son las mujeres, sino los feligreses. Su trilogía sobre la Guerra Civil se inicia con el muy sutil título window.ECCO.emit('EC:import:ec-ecommerce-body-tag'); El terror rojo, continúa con el no poco juguetón window.ECCO.emit('EC:import:ec-ecommerce-body-tag'); Una isla en el mar rojo, y completa la coloración política........
