Factura electrónica y Verifactu: qué tienen en común y en qué se diferencian
La reciente aprobación del Reglamento de Facturación Electrónica, derivado de la Ley Crea y Crece, marca un nuevo hito en el proceso de transformación de los sistemas de facturación en España. Tras varios años de desarrollo técnico y normativo, el marco regulatorio entra en su fase decisiva, completando un escenario en el que dos grandes normas -la Ley Antifraude y la propia Ley Crea y Crece- van a redefinir de forma profunda la operativa empresarial.
Aunque ambas normativas tienen orígenes y objetivos distintos, su dirección es claramente convergente: digitalizar y modernizar los procesos de facturación del tejido empresarial, convirtiéndose en una palanca para mejorar la transparencia, el control y la eficiencia de las operaciones. En este sentido, aunque sean dos normas independientes, deben entenderse como piezas complementarias de una transformación estructural de mayor alcance, lo cual explica, junto con su coincidencia en el tiempo, que hayan llegado a confundirse.
El primer paso de este proceso se produjo con la aprobación del Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación (RSIF), derivado de la Ley Antifraude. Este reglamento, popularmente conocido como Verifactu, establece los requisitos que deben cumplir los programas de facturación con el objetivo de garantizar la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de las facturas, marcando un nuevo estándar en la gestión de la información fiscal: por cada........
