La historia detrás del paso por Lima de estos gigantes y por qué Muhammad cenó “un pollo dorado” en el Crillón
Cada tanto, Lima se convierte en una inmensa pista de aterrizaje para distintas naves nodrizas que traen a un extraterrestre. En el deporte se les llama así a los elegidos, esos atletas tocados que más que transitar una época, la definen. Los 70, por ejemplo, son de Muhammad Ali. Los 80 de Diego Armando Maradona. Los 2000 de Usain Bolt. Y los años nuevos le pertenecen a esa carismática señorita que quiebra todas las leyes de la física, ganadora de 41 medallas olímpicas y mundiales, campeona olímpica en Río 2016, y seis veces campeona del mundo, es decir, Simone Biles. Ella está en Lima, mientras esquiva los desvíos en la avenida Arequipa, para abrir fuegos a un año de los Panamericanos Lima 2027. En realidad, está aquí inspirar.
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¿Ha sido la única atleta de época en llegar a Lima en los últimos años? No. Esta es la historia de esos avistamientos.
Muhammad Ali no podía ser menos que un rey. Nunca lo fue. Apenas bajó del auto, un dodge de la época que no arrugó su guayabera blanca, habló con las solícitas representantes del hotel y pidió el cuarto del rey. Y no cualquier habitación: la misma donde se había alojado Pelé, en esos años, el monarca del fútbol mundial. Era el 18 de setiembre de 1971 y el más campeón de los pesos pesados llegó al hall del hotel Crillón con su comitiva, el entrenador Angelo Dundee, el ‘sparring’ Al Johnson y el apoderado peruano Álex Valdez. Por esos pasillos ya habían caminado, además de Pelé para los amistosos con el Santos en el viejo Nacional, dos monstruos del mismo tamaño que Alí (1): Keith Richards y Mick Jagger, los Rolling Stones. Ya se sabía lo que podía pasar, la trifulca de los reporteros, los policías descontrolados, las luces de la avenida Colmena y las chicas pidiendo autógrafos.
Muhammad ya era el hombre que decía estas frases de antología:
“Cuando eres tan grandioso como yo, es difícil ser humilde”.
”Los campeones no se hacen en gimnasios. Están hechos de algo inmaterial que está muy dentro de ellos. Es un sueño, un deseo, una visión”.
”Soy tan rápido que cuando apago la luz me meto en la cama antes de que todo el cuarto esté a oscuras”.
”En casa soy un buen tipo, pero........
