El debate como emboscada
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Por Rubén Darío Barrientos G. - opinion@elcolombiano.com.co
En política, casi todo lo que parece obvio ya dejó de ser verdad. Durante años nos cacarearon que el debate era el corazón de la democracia: el lugar donde las ideas se enfrentan y el mejor argumento convence. Hoy, en cambio, el debate presidencial es un campo minado, un escenario de alto riesgo donde un error pesa más que cien aciertos. La discusión volvió a escena por la reticencia de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella de ir a los debates. La reacción automática es acusarlos de evadir. Pero eso es leer la política con categorías viejas. No es cobardía. Es cálculo. Baste decir que los debates no ganan elecciones, pero sí pueden perderlas.
Miremos evidencias a la colombiana. Juan Manuel Santos en 2014 limitó su exposición en segunda vuelta. Gustavo Petro hizo lo propio en 2022 cuando ya........
