Un universo lleno de estrellas
Un universo lleno de estrellas
Clara Bow, estrella del cine mudo, en una imagen de 1926.
El cine que dejamos atrás
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La vigencia del cine conspiranoico en tiempos convulsos
No soy un personaje real porque no sé vivir en la realidad. Miro a los que están a mi alrededor y veo que ellos sí que saben. Yo, mientras, perdido en mi observatorio o en mi cine, creo parecerme a Colin Firth y Emma Stone ante la inmensidad del infinito, del firmamento, en la estupenda “Magic in the moonlight” de Woody Allen, una de esas películas del neoyorkino tan poco valoradas.
Las estrellas. Me giro y le pregunto a Elena si elige a Paul Newman o Robert Redford. ¿Cuál escoges? Ella bromea: Paul Redford. Luego nombra a Leonardo DiCaprio y Tom Hanks, pero ya no está tan convencida como con Paul Redford.
Recuerdo “Blonde” y le sugiero a Marilyn. “Claro”, dice ella.
¿Son sólo actores y actrices? No. Son estrellas fugaces, cometas, asteroides, galaxias con millones de estrellas, lunas, planetas orbitando. Telescopios. ¡Muchos telescopios, por favor! Y telescopios no terrestres, como el Hubble o el poderoso James Webb, para ver mejor, para mirar mejor.
Carl Sagan, el de “Contact” entre otros trabajos, nos dijo que hay millones de galaxias, incluso un billón, y que dentro de una galaxia hay a veces miles de millones de estrellas, incluso un billón. Es imposible dar una cifra para los millones de planetas.
Y todos somos cineastas, cada uno a su modo. Hay pues millones de estrellas de cine, fugacísimas o duraderas.
¿Por qué un recién nacido puede morir? Una estrella tan joven. Es el sinsentido de cada día, del fanatismo y la guerra. Es imprescindible ponernos a valorarlo, reflexionar, intentar mejorar como especie. Y el cine es una posible respuesta, frágil, quizá insensata. Halos luminosos de estrellas que fueron, de otras que vendrán.
Pero me desvío. Además de Elena, Vivas Plá nombra a Gary Cooper, Marlon Brando, Ingrid Bergman y Katharine Hepburn. Y dice que una estrella predilecta es Gena Rowlands. Rubén dirige el telescopio a otra constelación: “Cuando pienso en estrellas es fácil recordar las grandes estrellas del cine clásico, del glamour de Hollywood, pero por lo que nos tocó vivir vienen a la cabeza los monstruos del Planet Hollywood, Arnold, Stallone y Willis y las muchas horas de diversión que nos dieron de niños.”
En el estupendo libro de “Historia del Cine” publicado por Blume, ya en las primeras páginas se refieren a las estrellas de cine. Sí, ahí están las primeras divas: “Algunas de las nuevas estrellas tenían méritos dramáticos, significativos, como Mary Pickford, veterana de la escena teatral que se convirtió en la primera estrella cinematográfica poderosa, mientras que otras, como Marion Davies o Louise Brooks, habían sido bailarinas en producciones picantes de Broadway como las Ziegfeld Follies.”
Ellas miran las estrellas masculinas y nosotros las femeninas. O es mejor mirarlas........
