El número de Dunbar: el límite a la amistad entre humanos
El número de Dunbar: el límite a la amistad entre humanos
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Las redes sociales se han apoderado de grandes cantidades del tiempo humano y lo han conseguido en tiempo récord. Los jóvenes españoles dedican tres horas diarias a esa forma de relacionarse, según varios estudios, si bien con frecuencia se rebasa ampliamente ese tiempo. Las redes estimulan de forma personalizada el incremento de “amigos” que acumula cada usuario y muchos adolescentes se obsesionan con elevar sus “contactos” o “seguidores”, sintiendo ansiedad o tristeza si no lo consiguen. Pero esta sed de sociabilidad choca frontalmente con el llamado “número de Dunbar”: el límite biológico de afectos reales que puede reunir un humano.
Parece mentira la rapidez con la que las redes sociales han acaparado la atención de los seres humanos. Esas plataformas digitales condicionan hábitos de consumo, modelan emociones, marcan comportamientos o deciden elecciones políticas, a pesar del poco tiempo transcurrido desde que irrumpieron en la escena social a lomos de la era digital.
Facebook nació en 2004 y desembarcó en España tres años más tarde, pero en menos de veinte años ya acumula entre 27 y 33 millones de usuarios, según distintas fuentes. YouTube cumple durante 2026 veinte años en nuestras pantallas y suma, según informa IPMARK, 39,7 millones de usuarios en España (el 86 % de los internautas), mientras que Twitter se implantó en la península ibérica en 2008 y hoy ronda los 10 millones de usuarios activos mensuales bajo el nombre “X”.
Son más recientes Instagram y TikTok, con penetración tremenda entre jóvenes de 16 a 34 años. La primera, controlada por Mark Zuckerberg (también hombre fuerte de Facebook y uno de los timoneles de la Inteligencia Artifical), está presente en la piel de toro desde 2011 y supera los 37 millones de usuarios mensuales. Por su parte, TikTok cumple ahora la primera década en España y celebra sus 23 millones de usuarios activos al mes. Los datos resultan abrumadores y no admiten comparación con otras formas de relación social, como por ejemplo la política o el sindicalismo. Se calcula que el Partido Popular ronda los 800.000 afiliados y que el PSOE supera los 160.000. Si el contraste se traslada a los sindicatos, las veteranas asociaciones de trabajadores españoles suman unos 2,7 millones de miembros (una décima parte de Tik Tok).
Está claro que algo hay en los humanos que incita a relacionarse con semejantes y no semejantes, por vías naturales o electrónicas. El psicólogo Matthew D. Lieberman (autoridad mundial en neurociencia cognitiva social) ha investigado la necesidad de conectarse de las personas y sostiene que los humanos están “programados” para conectar. Para el investigador, la búsqueda de acercamiento social no anda muy a la zaga de necesidades como la comida o el refugio. Los cerebros indagan sobre otras personas y practican técnicas de proximidad. Con mayor o menor fortuna, la persecución de la amistad es uno de los grandes vectores del comportamiento humano.
Y ese es precisamente uno de los........
