Aguirre, el artista que arrimó la realidad al deseo
Aguirre, el artista que arrimó la realidad al deseo
Dix, Grosz, mi perro tiene memoria, 1994. Óleo sobre tela.
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La vida y obra de Luis Fernando Aguirre (1935-2021) bascularon entre el arte pictórico y el oficio periodístico, siempre con una generosa humildad que le alejó de todo protagonismo. Unas veces con el pincel y otras con el tipómetro, Aguirre dejó una impronta personal en la pintura expresionista española de la segunda mitad del siglo XX y también contribuyó a la modernización visual en prensa que supuso la puesta en marcha del diario El País. Un lustro después de su fallecimiento, vuelven a exponerse en Madrid algunas de sus pinturas en una doble muestra titulada Mi Perro Tiene Memoria: oportunidad de oro para descubrir su talento y universo creativo.
La vocación por la pintura y el dibujo se instaló entre los afanes de Aguirre desde que llevaba pantalones cortos. El entorno familiar y el temprano fallecimiento de su padre cuando solo tenía diez años le empujaron desde su localidad natal, Villaviciosa (Asturias), hasta Madrid. Tras un tiempo en un internado, “Agui” (apodo para sus amigos) estudió Derecho. No obstante, la inclinación por la dimensión visual de la realidad le llevó muy joven a trabajar en productoras de cine (como la de Samuel Bronston, en filmes como La Caída del Imperio Romano o El Cid) y en el diseño de producción de varias películas, entre las que cabe destacar Campanadas a Medianoche, con guion e interpretación de Orson Welles, y rodada en varios puntos de Segovia para lograr la ambientación de la Inglaterra medieval.
Aguirre no abrazó la comodidad como vía estética ni moral en su trayectoria. Se las arregló para atesorar una sólida formación autodidacta que se expandió gracias a sus viajes por Europa. Pudo estudiar de cerca el expresionismo alemán y le deslumbró el trabajo de los artistas integrados en esa corriente. Ese expresionismo alemán, especialmente el del grupo Die Brücke (“El Puente”, fundado en 1905), se convirtió en un trampolín creativo que le permitió construir un lenguaje propio sobre los lienzos. Fue en ese momento cuando comprendió que la expresión artística era un vehículo muy útil para ejercer la crítica social. Luis Feás, periodista cultural y comisario de la exposición, destaca la “expresividad punzante de Aguirre”. La primera exposición individual de su obra data de 1964, en la galería Quixote de Madrid. Escribe Feás que Aguirre estaba empeñado en esos primeros lances artísticos, junto a una nueva camada de artistas, en el “afán de renovación figurativa que presidió la pintura española de finales de los sesenta y principios de los setenta, según se pudo ver en exposiciones como El Arte de los Setenta, organizada por la Comunidad de Madrid. También con otros compañeros de generación como Luis Gordillo. En 1966 pudo estudiar en Alemania el expresionismo de la Nueva Objetividad, en especial Otto Dix, George Grosz y Max........
