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La Abadía y sus siete pueblas (III)

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28.06.2026

La Abadía y sus siete pueblas (III)

Desde la abadía de Santa María Real de Párraces hasta Marugán

La primera edificación que se puede ver al entrar por la SG-322, desde Bercial y Marugán, entrando en Muñopedro.

La Abadía y sus siete pueblas (II)

La Abadía y sus siete pueblas (I)

La pureza de la piedra caliza

Muñopedro se asienta a unos 1.020 metros de altitud sobre el nivel del mar, en un solar básicamente llano circundado por su extenso término municipal compuesto por tierras arenosas fundamentalmente llanas con pequeños cerros donde se construyeron varios de los caseríos actualmente despoblados, tales como: Acedos, Chavente, Modua, Moñico, Moñivas, Peromingo, Sancheznar y San Lorenzo de la Bóveda, algunos de las cuales hoy son grandes fincas privadas. En estas tierras siempre ha dominado el cultivo de cereal intercalado por espacios de pinar, monte bajo y pastos para el ganado. El territorio municipal, el décimo más grande de la provincia, es atravesado, y en consecuencia humedecido por pequeños arroyos cuyos cauces han modelado suaves valles y zonas de drenaje donde brotan las aguas de las principales fuentes y manantiales del territorio de la puebla.

Muñopedro se ubica entre las poblaciones de Sanchidrián al oeste, Labajos y Maello al suroeste, Villacastín al sur y Bercial al este, a escasos 47 km al oeste de la capital provincial.

El nombre de la puebla “Muñopedro” designa a su fundador llamado Muño, hijo de Pedro. Tras la Reconquista de estos territorios de manos sarracenas allá por el inicio del siglo XII, era regla frecuente nombrar a los nuevos asentamientos poblacionales con el nombre de su fundador.

En la actualidad tiene un censo poblacional de unos 300 habitantes, cuyo gentilicio es muñopedrenses. Históricamente los moradores de Muñopedro han venido dedicándose a la actividad agropecuaria, agricultura de secano: algarrobas, cebada, centeno, garbanzos y trigo; con algo de huerta, viña, pastos, monte del que se extraía leña y madera, y ganadería de trabajo y despensa. A ello debemos agregar los diferentes empleos y actividades que demandaba la Abadía enclavada en la Mesta........

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