La izquierda ante el espejo: de la 'operación Rufián' a la necesidad de romper con la UE
La política española asiste estos días a un nuevo capítulo de las eternas recomposiciones de la izquierda institucional. Gabriel Rufián, portavoz de ERC, ha lanzado una iniciativa que pretende agrupar a las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE, con el objetivo declarado de frenar a la extrema derecha. La llamada "operación Rufián" nace del temor a que los próximos resultados electorales consoliden una tendencia política irreversible. Sin embargo, carece del respaldo de su propio partido, encuentra el rechazo de EH Bildu y se estrella contra la oposición frontal de Sumar e Izquierda Unida. Antonio Maíllo, portavoz de IU, ha sido tajante planteando que es una operación frívola.
Esta enésima operación de maquillaje electoral evidencia el callejón sin salida al que ha llegado la izquierda institucional. Su problema no es de siglas, ni de liderazgos, ni de vetos. Su problema es de programa, de principios y, sobre todo, de sumisión a las instituciones que están devastando las condiciones de vida de las clases populares. Porque no se puede pretender frenar a la extrema derecha mientras se aplican dócilmente las políticas “europeas” que alimentan su crecimiento.
El sometimiento a la UE: la rémora que todo lo lastra
El núcleo del fracaso de la izquierda gubernamental reside en su aceptación acrítica del marco impuesto por la Unión Europea. Este sometimiento voluntario convierte cualquier intento de giro social en una quimera. No es posible defender el ferrocarril público mientras Bruselas exige la liberalización del sector. No es posible proteger al campesinado mientras se firman acuerdos como el de Mercosur, que inundarán nuestros mercados con productos sudamericanos producidos en condiciones de dumping sanitario y laboral.
El Gobierno........
