Firme el domingo
Desde los dieciocho he votado con fe, con esperanza y con ingenuidad, creyendo que quienes llegan al poder saben manejar correctamente el Estado, entienden los problemas del país y sus soluciones.
Pero ese sentir se me ha ido convirtiendo en una superstición. Porque la realidad persiste: inseguridad, corrupción e improvisación.
Los mismos males, los mismos discursos, los mismos resultados. Como si........
