El costo de no comunicar
Cuando los indicadores de seguridad muestran resultados positivos, reducción de homicidios, disminución de delitos de impacto, golpes contundentes a estructuras criminales y estrategias claras y efectivas, pero, la percepción ciudadana sigue siendo negativa, el problema no puede explicarse únicamente como un “desfase emocional” de los ciudadanos.
Tampoco es válido atribuirlo a una ciudadanía mal informada o exageradamente temerosa. Cuando la seguridad objetiva mejora y la percepción empeora, algo estructural está fallando.
Y ese fallo tiene dos dimensiones claras: cómo se mide la realidad y cómo se comunica.
La primera dimensión es técnica y suele subestimarse, la calidad de la medición. Los indicadores oficiales dependen, en gran medida, de la denuncia.
Cuando esta cae, no necesariamente porque haya menos delito,........
