A-V-E, César
Estoy para que me dé un torozón al descubrir que en esta tierra nuestra hay tantísimos cerebros pensantes cargados de razones como estorbos para acarrearlos a donde haga falta para que se nos escuche. Lo digo porque poco a poco voy descubriendo que lo del AVE a Jaén se está convirtiendo en un laberinto para faunos, con toda la carga mítica que ello acarrea. O por mejor aquilatar, quizá simbolice un nudo metafísico, semejante al gordiano aquel, que cuando se puso cansino el poder deshacerlo llegó un mozuelo, Alejandro Magno por más señas, y lo cortó de un tajo antes de que cualquier borreguero hecho al pastoreo de rebaños le distrajera a la tropa con la cantinela de “son churras/ son merinas”. Viene esto a cuento de que me entero de algo que me deja sin palabras (cosa difícil por cierto para una irredenta buscadora de palabras). Me refiero a que lo del trazado del AVE se ha convertido en bandera de banderías sigleras, sin más razón de ser que llevarse la contraria entre ellas y ponernos........
