Aguas altas
Buscábamos la casa donde Ezra Pound vivió sus últimos años. Se nos hizo de noche mientras intentábamos hallar la discreta placa conmemorativa que, dicen, corona su dintel. La calle Querini se estrechaba de manera misteriosa y cínica hacia una oscuridad que desembocaba de nuevo en una plaza con canales y turistas. Volvimos a la mañana siguiente, con la luz de lo vigente y ni rastro de lo que aseguraban los mapas. Otras fuentes hablaban de la calle San Gregorio, pero para eso había que cruzar en góndola al otro lado del Paraíso. Hay momentos en que el aqua alta no permite transitar por los límites de la ciudad y las embarcaciones se balancean amarradas a un vértigo que no precisa altura y con cuya esmeralda trapichean las cúpulas bizantinas y los avispados arlequines del Adriático.
Los periódicos comprimen el espacio para las palabras. Las tertulias se envilecen con retóricas de argumentario y en........
