La falta de relevo
Es celador forestal de profesión, está jubilado y no entiende su vida sin repasar, cada jornada, cómo están las calles del pueblo, qué preocupaciones tienen sus vecinos, qué baldosa hay que arreglar o qué carta espera su respuesta. Cobra quince euros mensuales de las arcas municipales de Aldeaquemada y está claro que lo que le mueve a abrir todas las mañanas las puertas del Ayuntamiento, y cerrarlas sin horario previsto, es el pueblo en su doble vertiente, la de territorio y la de gente. Manuel Fernández Vela tiene el honor de ser uno de los alcaldes más veteranos de la provincia y, aunque le gana por una goleada de dos años Enrique Puñal en Cárcheles, el de la Cimbarra es un ejemplo de las dificultades que atraviesa el mundo rural para encontrar relevo. Su hija Sara está a punto de dar el paso para sustituir a su padre en las próximas elecciones municipales, pero todo parece indicar que su puesto estará en el número dos de la candidatura con la que concurrirá el Partido Popular.
El protagonista de esta última crónica de junio fue concejal con la extinta Alianza Popular antes de estrenarse, en 1999, como máximo dirigente municipal. Llegó a una Administración local que, según él mismo declaró, estaba “abandonada” como consecuencia de los pactos de gobierno que “estancaron” Aldeaquemada. Sorprende que el municipio, de arraigada tradición socialista, invirtiera su tendencia de voto justo cuando emprendió la primera aventura de ser candidato. En los últimos veintisiete años, en todas las citas electorales es el PP el más votado, excepto en una, aquella en la que........
