Algo de ritmo
Te quiero, le dije, siendo sincero. No imaginaba yo que alguien manejaba mis intenciones que a mí me parecían tan nobles, pero el tiempo me descubrió una devastadora realidad. Resultó ser que de tanto colgarme del telefonillo, el mismo telefonillo aprendió mis maneras y mis quereres hasta tal punto que sabía de mí lo que no está escrito, mientras yo........
