Una de dulce, otra de agraz
A cuatro años del aplastante triunfo del Rechazo al delirio constitucional de la izquierda, la derecha aún no calibra su magnitud y profundidad. La mayoría lo reduce al rechazo a las ideas radicales de una izquierda identitaria, como si la victoria se explicara solo por el rechazo a las ideas del otro, más que por la defensa de las propias. Pero poco se ha hablado de las ideas que se defendieron y que ese 4 de septiembre fueron refrendadas.
Para algunos fue la igualdad ante la ley, ratificando que en Chile no hay grupos privilegiados. Para otros, la propiedad privada y la libre iniciativa. Para otros, la libertad de pensamiento y el rol insustituible de la familia en la educación de los hijos.
Esa fue la tragedia de la Convención: amenazó simultáneamente tantos principios fundamentales que logró unir, bajo una misma causa, las distintas visiones que existen sobre la persona, la sociedad y el Estado.
“El Rechazo no fue solo un No. Fue un Sí enorme a una idea de Chile”.
Pero el Rechazo no fue solo un No. Fue un Sí enorme a una idea de Chile.
¿Cuál es ese mínimo común........
