Cuando la protesta nos detiene a todos
Hay algo profundamente contradictorio en el Huila de hoy, somos una tierra que madruga a producir, pero que cada vez con más frecuencia termina detenida en la carretera. No por decisión propia, sino porque el camino, literal y simbólicamente, se ha convertido en el único escenario donde muchos sienten que pueden ser escuchados.
En las últimas 48 horas, el departamento ha vuelto a vivir esa realidad, bloqueos intermitentes en la Ruta 45, movilizaciones sociales, comunidades organizadas, entre ellas la ANUC, elevando reclamos frente a un Estado que, según sus propias voces, no ha respondido a tiempo. Y uno no puede evitar moverse entre la empatía y la impotencia, empatía porque detrás de cada manifestación hay una causa legítima, una necesidad insatisfecha, una deuda histórica, pero impotencia porque, en medio de esa lucha, se termina afectando a miles de huilenses que también tienen derechos.
Porque mientras unos pocos bloquean, muchos más quedan atrapados.
Las cifras ayudan a dimensionar el impacto. Solo en el Huila,........
