El próximo estadio del Atlético Huila
Hace cuatro años le escribí a un empresario llamado Michel Deller. En ese entonces terminaba mi maestría en Comercio Internacional tras haber estudiado Gestión Deportiva junto al Real Madrid. Deller, dueño del Grupo Independiente, acababa de adquirir al Atlético Huila. Mediante un amigo en común le compartí una propuesta concreta sobre dónde creía que debía ir el próximo estadio en Neiva. Nunca me respondió. El proyecto no fue el deseado y la ciudad perdió el equipo años después. No afirmo que una cosa haya llevado a la otra. Lo que sí es que las oportunidades, cuando no se escuchan, se van para otra parte. Desde ese entonces dejé de seguir al Huila y me centré en mis empresas de comex.
Hace unos meses me salió en Instagram un señor llamado Felipe Olave y confirmé, tras un par de videos, que se trataba de un hombre de visión, una cualidad que carece nuestra región. Tras la conversión del Atlético Huila a Yumbo del Valle, Olave compró la marca opita y ahora dice que quiere adquirir al equipo y levantar un estadio propio. Su ambición merece mi reconocimiento. Sobre todo porque en su momento soñé con hacer lo mismo. En una región habituada a esperarlo todo del Estado, un empresario que arriesga su capital para soñar en grande y construir para los demás, es una excepción que hay que admirar. Pero él no puede cargar todo el riesgo. La Alcaldía, la Gobernación y el Gobierno deben apoyarlo, y ‘si no hay........
