La revolución enmoquetada
23 de marzo 2026 - 03:08
Leí que la vicepresidenta Díaz viajaba a Los Ángeles para asistir a la Gala de los Oscars y mi desbordante imaginación, nutrida desde niño con las travesuras del pecoso Guillermo y alimentada con las hilarantes historias de Wodehouse, Saki y Tom Sharpe, la vio saltando al estrado envuelta en un pañuelo palestino y enarbolando una pancarta del ¡No a la guerra! mientras gritaba consignas anticapitalistas y revolucionarias pidiendo a gritos la dimisión de Trump, la desaparición de Israel y el fin del bloqueo yanqui a Cuba, tan fascinante como inexistente. Después imaginé su detención por el FBI tras huir por los tejados del teatro y protagonizar una excitante persecución cinematográfica........
