Un trabajo que se exige, pero no se reconoce
Los recientes incendios ocurridos en Navara, como los de Ezkabarte e Imárcoain, y otros conatos que se producen prácticamente a diario, han vuelto a demostrar la importancia de contar con servicios públicos preparados, coordinados y conocedores del territorio.
En el presente escenario de emergencia climática y con un riesgo extremo de incendios, como ya lo han demostrado los acontecidos en “La Mierla” (Guadalajara), “Cinco Villas” (Aragón) o “Los Gallardos” (Almería), con varias personas fallecidas, es importante ser conscientes de que la emergencia es real y requiere de una implicación social, administrativa y política decidida, responsable, efectiva y real.
El Servicio de Basozainak/Guarderío de Medio Ambiente (B-GMA) participa sobre el terreno en la extinción de incendios forestales. Lo hace dentro del dispositivo de extinción y bajo la Dirección de Extinción, que corresponde al Servicio de Bomberos, a pesar de que, desde 2024, nuestra propia administración niega “sobre el papel” que el Servicio de Basozainak/ Guarderío de Medio Ambiente tenga la extinción entre sus funciones.
B/GMA ha reivindicado continuamente a la administración que nos reconozca nuestra labor de extinción, que se adapte nuestra regulación y se vuelva a incluir al Basozainak/ Guarderío de Medio Ambiente dentro del grupo de extinción que establece el INFONA (Plan especial de protección civil de emergencias por incendios forestales de Navarra), donde en su última modificación, sin justificación ninguna, se nos excluyó.
En multitud de ocasiones,........
