"San Fermín es la fiesta por excelencia, pero también es el mayor parque temático del exceso, el riesgo y la inconsciencia"
Que este año el Chupinazo lo prenden los profesionales de la Subdirección de Urgencias de Navarra no es solo un acierto de la votación popular; es una ironía gigantesca. Los encargados de inaugurar oficialmente el desmadre por excelencia son, exactamente, los mismos que van a pasar sus doscientas cuatro horas cosiendo las costuras del enorme caos. Es el bucle perfecto, la paradoja mágica: encender la mecha sabiendo que su onda expansiva les va a estallar, en forma de cornada en el encierro, de coma etílico o de accidente en su propia mesa de triaje.
Hay que tener el estómago........
