"El fontanero es Dios cuando el váter rebosa; ahí la prioridad nacional es que el agua deje de subir, la traiga quien la traiga"
Estoy en mi rincón, en la cafetería de las baldosas sabias y el olor a molienda que despierta al barrio antes que el primer pensamiento. Mi trinchera es un vaso de cortado con su chorrito de leche de soja: mi cuota de modernidad en esta barra de acero inoxidable que ha visto más riadas que el Arga.
Entonces entra Yassine. Lo llaman por su nombre, a secas. Viene con el paso del que no tiene tiempo, el mono azul y una caja de herramientas que suena a metal y a oficio de los de antes, de los que dejan rastro bajo las uñas. Se encara con la cafetera, de cobre y en huelga de brazos caídos.........
