Cuando el ruido no mejora el silencio
Algunos, que hemos acudido al traslado de la Dolorosa desde niños, que vimos sacar los vales para recoger las hachas en el establecimiento de Echarte y Grávalos y contemplamos el nuevo manto de la Virgen, antes de ser estrenado, en un escaparate de Arrizabalaga en la calle Estella, tenemos memoria histórica de ese acto, que es uno de los más entrañables de la vida pamplonesa.
Desde 1919, el viernes de Dolores, salvo un breve paréntesis en el que se ha hecho el viernes anterior, al concluir su septenario, la Dolorosa sale del que es su templo durante 51 semanas al año, la Parroquia de San Lorenzo, y se dirige a la Catedral, para permanecer allí durante todos los actos de la Semana Santa y retornar, sí o sí, a eso del filo del Sábado Santo, haya o no procesión del Santo Entierro.
Lo tradicional de este acto, organizado por la Hermandad de la Pasión del Señor, es que el paso de la Virgen, propiedad del Ayuntamiento de Pamplona, sobre las andas........
